15 mar. 2012

Tatúa a Ben Brooks


Ben Brooks, que nació en Gloucester y ahora vive en Londres, tiene 19 años y cinco libros publicados. Su incontinencia creativa (Stephen King: tiembla) tiene que ver tanto con su escandalosa edad como con su genuino talento para lograr que su obra frenética sea una extensión de su vida espídica.
Porque Brooks no es un "escritor joven", entendiendo el joven literato como ser humano que aún no necesita pulseras para el reuma pero que ya no recuerda qué se siente al beber en la calle, al escuchar una canción 15 veces seguidas hasta que parece más corta y al tener sexo en un portal. No, Brooks es joven a secas y con letras de neón, así que escribe como nadie sobre su generación. Una generación (Potter, Facebook, Superyo) con una desvergüenza fogueada en las redes sociales y con un talento para los diálogos chispeantes que otros adultos tardarían siete vidas en recrear, feneciendo en el intento.
Dado que sus novelas son una extensión de su hiperventilación vital, de su ritmo acelerado, su participación en Primera Persona no será menos.
Ben toma esto como una excursión, de la que quiere guardar un curioso recuerdo... Como cantaba Concha Piquer, vocalista que sin duda Ben tiene en su iPod al lado de The Streets y Wu-Tan Clang, "Mira mi brazo tatuado, con este nombre de mujer, es el recuerdo del pasado, que nunca más ha de volver". Aquí nos lo explica. Ben al habla para el blog de Primera Persona. Todo esto está pasando y todo esto pasará:

"Mi show se llamará "Esto es lo que está pasando". 
Leeré un largo diario de todo aquello que ha salido de o desde mi cuerpo durante un día. Por ejemplo, si me he masturbado, diré cuándo y dónde y qué estaba mirando o qué estaba pensando mientras lo hacía. Lo mismo para defecar, orinar, lavarme y vomitar. Mientras todo esto está sucediendo, cuatro personas del público me tatuarán dos palabras en en la parte trasera de mis piernas. Las palabras serán elegidas por alguien más de la grada. Yo no sabré qué palabras son hasta que ya esté todo hecho."

Así pues, vayan maquinando opciones. Los coordinadores de Primera Persona les rogamos que no piensen sólo en esdrújulas. Por el momento, y para abrir boca, he aquí un par de tremendos fragmentos de su aplaudida novela Crezco, editada en español por el sello barcelonés Blackie Books y en catalán por Empúries (Fes-te gran):

"En la televisión dan la primera película de Harry Potter.. Un montón de barcos brillantes se mueven sobre el agua negra. He visto esta película más veces de las que he follado. Es una estadística que tengo que invertir. Empezaré por no verla otra vez.

- Jasper -me dice, ¿qué generación somos nosotros?
Me encojo de hombros.
- No lo sé. L Z o algo así.
- No, es la Y -afirma Ping.
- Pensaba que éramos la Generación X.
- No, gilipollas -digo-. La Generación X fueron Van Halen y esos.
- Deberíamos ser la Generación Culo.
- ¿Por qué cojones deberíamos ser la Generación Culo?
 - Porque somos la primera generación que se ha liberado del estigma asociado al sexo anal.
- No es verdad.
- Sí, yo no pienso acercarme al culo de nadie.
- Vale, entonces somos la Generación Capullo.
- Sea cual sea, me parece que no formamos parte de ella.
- ¿Qué? ¿Por qué?
- ¿Qué porcentaje de la población mundial crees que son chicos blancos de clase media?
- La generación la compoen los ricos, imbécil, claro que formamos parte de ella.
- Claro. Si no, no se le habría puesto el nombre de un grupo punk. Habría sido la Generación Malaria o algo así.
- La Generación X no se llama así por un grupo, se llama así por el libro.
- Qué va, ese libro era una puta mierda. Se llama así por el grupo.
- Mi madre dice que somos la Generación Facebook -comenta Ping.
- Uf, me encantaría follarme a tu madre."


Más información sobre Brooks:

- En esta entrevista de Kiko Amat para la revista Rockdelux: